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Sally
Fallon y Mary
G. Enig, Ph.D.
La propaganda que ha creado el milagro de las ventas de soja es
tanto más notable cuanto que, hace sólo algunas décadas, el frijol
soja era considerado no apto como alimento, ni siquiera en Asia.
Durante la dinastía Chou (1134-246 AC), al frijol soja era designado
uno de los cinco granos sagrados, junto con la cebada, el trigo,
el mijo, y el arroz.
Sin embargo, la pictografía del frijol soja, que data de épocas
anteriores, indica que al principio no se usaba como alimento; porque,
mientras las pictografías de los otros cuatro granos muestran la
semilla y la estructura del tallo de la planta, la pictografía del
frijol soja enfatiza la estructura de la raíz. La literatura sobre
agricultura de la época habla frecuentemente del frijol soja y su
uso en la rotación de las cosechas. Aparentemente, la planta de
soja se usaba al principio como método para fijar el nitrógeno.
13
El frijol soja no sirvió como alimento sino hasta el descubrimiento
de las técnicas de fermentación, en algún momento durante la dinastía
Chou. Los primeros alimentos de soja eran productos fermentados,
como el tempeh [alimento asiático que se prepara fermentando frijoles
soja con rizópodos], natto, miso, y salsa de soja.
En fecha posterior, posiblemente en el siglo II a. C., los científicos
chinos descubrieron que un puré de frijoles soja cocidos podía ser
precipitado con sulfato de calcio o sulfato de magnesio (yeso o
sales de Epsom) para hacer una cuajada suave y pálida - tofú o cuajada
de frijol. El uso de productos de soja fermentados y precipitados
pronto se extendió a otras partes del Oriente, notablemente Japón
e Indonesia.
Los chinos no comían frijol soja fermentado como las otras legumbres,
como lentejas, porque el frijol soja contiene grandes cantidades
de toxinas naturales, o "antinutrientes". Primero entre ellos están
los potentes inhibidores de enzimas que bloquean la acción de la
tripsina y otras enzimas que se necesitan para digerir las proteínas.
Estos inhibidores son proteínas grandes, dobladas apretadamente,
que no son desactivadas por completo durante el cocimiento normal.
Pueden producir serias molestias gástricas, una reducida digestión
de las proteínas, y deficiencias crónicas en la absorción de los
aminoácidos. En animales de laboratorio, las dietas altas en inhibidores
de la tripsina causan agrandamiento y condiciones patológicas del
páncreas, incluyendo cáncer. 14
El frijol soja también contiene hemaglutinina, una sustancia que
promueve la fomación de coágulos y hace que las células rojas de
la sangre formen grumos.
Los inhibidores de la tripsina y la hemaglutinina son inhibidores
del crecimiento. Las ratas en destete alimentadas con soja que contiene
estos antinutrientes dejan de crecer normalmente. Los compuestos
que debilitan el crecimiento son desactivados durante el proceso
de fermentación, así que, una vez que los chinos descubrieron cómo
fermentar el frijol soja, comenzaron a incorporar en su dieta alimentos
a base de soja.
En productos precipitados, los inhibidores de enzimas se concentran
en el líquido que remoja más bien que en la cuajada. Por eso, en
el tofú y la cuajada de frijol, los debilitadores del crecimiento
se reducen en cantidad, pero no son eliminados por completo.
Además, el 99 por ciento de un gran porcentaje de soja es modificada
genéticamente, y tiene uno de los más altos por cientos de contaminación
por pesticidas en cualquiera de nuestros alimentos.
El frijol soja tiene un alto contenido de ácido fítico, que está
presente en el salvado o la cáscara de todas las semillas. Es una
sustancia que puede bloquear la asimilación de minerales esenciales
- calcio, magnesio, cobre, hierro, y especialmente zinc - en el
tracto intestinal.
Aunque no es un nombre común, el ácido fítico ha sido estudiado
extensamente; en la literatura científica contemporánea hay literalmente
cientos de artículos sobre los efectos del ácido fítico. En general,
los científicos concuerdan en que las dietas basadas en granos y
legumbres altas en contenido de fitatos contribuyen a deficiencias
minerales muy difundidas en países del tercer mundo. 15
Los análisis muestran que el calcio, el magnesio, el hierro, y
el zinc están presentes en las plantas que se comen como alimento
en estas áreas, pero el alto contenido de fitatos en las dietas
a base de soja y granos evita que estos minerales sean absorbidos.
El frijol soja tiene uno de los niveles más altos de fitatos de
cualquier grano o legumbre que se haya estudiado, 16, y los fitatos
de la soja son muy resistentes a las técnicas normales para reducirlos,
como el cocimiento lento y prolongado. 17 Sólo un largo período
de fermentación reducirá significativamente el contenido de fitatos
del frijol soja.
Cuando productos precipitados de soja, como el tofú, son consumidos
con carne, se reducen los efectos del bloqueamiento mineral de los
fitatos. 18 Los japoneses comen tradicionalmente una pequeña cantidad
de tofú o miso como parte de un caldo de pescado rico en minerales,
seguido por un plato de carne o pescado.
Los vegetarianos que consumen tofú y cuajada de frijol como sustituto
de la carne y productos lácteos corren el riesgo de sufrir severas
deficiencias minerales. Los resultados de la deficiencia de calcio,
magnesio, y hierro son bien conocidos; los de la deficiencia de
zinc no tanto.
Al zinc se le llama el mineral de la inteligencia porque se necesita
para el óptimo desarrollo y funcionamiento del cerebro y el sistema
nervioso. Juega un papel importante en la síntesis de la proteína
y la formación de colágeno; participa en el mecanismo de control
del azúcar en la sangre, protegiendo así contra la diabetes; es
necesario para un sistema reproductivo saludable.
El zinc es un componente clave de numerosas enzimas vitales, y
juega un papel en el sistema inmunológico. Los fitatos que se encuentran
en los productos de soja interfieren con la absorción de zinc más
completamente que con la de otros minerales. 19 La deficiencia de
zinc puede causar una sensación de estar en el "espacio", que algunos
vegetarianos confunden con una "alta" iluminación espiritual.
El beber leche se menciona como la razón de por qué los japoneses
de segunda generación en los Estados Unidos crecen más que sus antepasados
nativos. Algunos investigadores proponen que el menor contenido
de fitatos en la dieta estadounidense - cualesquiera que sean sus
otras deficiencias - es la verdadera explicación, pues señalan que
los niños tanto asiáticos como occidentales que no reciben suficientes
productos de carne y pescado para contrarrestar los efectos de una
dieta alta en fitatos, con frecuencia sufren de raquitismo, atrofias,
y otros problemas de crecimiento. 20
Los procesadores de soja han trabajado duro para sacar estos antinutrientes
de los productos terminados, en particular el aislado de proteína
de soja (SPI) [por sus siglas en inglés], que es el ingrediente
clave en la mayoría de alimentos de soja que imitan productos de
carne y lácteos, incluyendo fórmulas para bebés y algunas marcas
de leche de soja.
El SPI no es algo que usted puede fabricar en su propia cocina.
La producción tiene lugar en fábricas industriales, donde una mezcla
acuosa de frijol soja se mezcla primero con una solución alcalina
para quitar la fibra, luego es precipitada y separada usando un
lavado ácido, y finalmente, es neutralizada en una solución alcalina.
El lavado ácido en tanques de aluminio lixivia gran cantidad de
aluminio al producto final. Las cuajadas resultantes son secadas
por aspersión a alta temperatura para producir un polvo de alto
contenido proteínico. Una humillación final contra el frijol soja
original es el procesamiento por extrusión del aislado de proteína
a alta temperatura y alta presión para producir proteína vegetal
texturizada (TVP) [por sus siglas en inglés].
Gran parte del contenido de inhibidor de tripsina puede ser eliminado
mediante el procesamiento a alta temperatura, pero no todo. El contenido
de inhibidor de tripsina del aislado de proteína de soja puede variar
hasta cinco veces. 21 (En ratas, aún la alimentación con inhibidor
de tripsina de bajo nivel en el SPI resulta en un reducido aumento
de peso en comparación con los controles. 22).
Pero el procesamiento a alta temperatura tiene el desafortunado
efecto secundario de desnaturalizar las otras proteínas en la soja
hasta el punto de que las dejan virtualmente ineficaces. 23 Por
esta razón, los animales alimentados con soja necesitan suplementos
de lisina para el crecimiento normal.
Los nitritos, que son potentes carcinógenos, se forman durante
el secado por aspersión, y una toxina llamada lisinoalanina se forma
durante el procesamiento alcalino. 24 Numerosos sabores artificiales,
en particular el MSG, se añaden al aislado de proteína de soja y
a los productos de proteína vegetal texturizada, para disfrazar
su fuerte sabor a frijol e impartir el sabor a carne. 25
En experimentos alimentarios, el uso de SPI aumentó las demandas
de vitaminas E, K, D, y B12, y creó síntomas de deficiencia de calcio,
magnesio, manganeso, molibdeno, cobre, hierro, y zinc. 26 El ácido
fítico que queda en estos productos de soja inhibe grandemente la
absorción de zinc y hierro; los animales de laboratorio alimentados
con SPI les aparecen órganos agrandados, en particular el páncreas
y la glándula tiroides, y ocurre una mayor deposición de ácidos
grasos en el hígado. 27
Sin embargo, el aislado de proteína de soja y la proteína vegetal
texturizada se usan extensamente en programas de almuerzos escolares,
alimentos horneados comerciales, bebidas de dieta, y alimentos de
comida rápida. Estos alimentos son promovidos fuertemente en países
del tercer mundo y forman la base de muchos programas de alimentos
donados.
A pesar de los resultados deficientes en pruebas de alimentación
animal, la industria de la soja ha patrocinado cierto número de
estudios diseñados para mostrar que los productos de proteína de
soja pueden usarse en dietas humanas como reemplazo para alimentos
tradicionales.
Un ejemplo es "La Calidad Nutricional de los Aislados de Proteína
del Frijol Soja: Estudios en Niños de Edad Pre-Escolar" [Nutritional
Quality of Soy Bean Protein Isolates: Studies in Children of Preschool
Age] patrocinado por Ralston Purina Company. 28 Un grupo de niños
centroamericanos que sufrían de desnutrición fue estabilizado primero
y su salud mejorada dándoles alimentos nativos, incluyendo carne
y productos lácteos. Luego, durante dos semanas, estos alimentos
tradicionales fueron reemplazados con una bebida hecha de aislado
de proteína de soja y azúcar.
Todo el nitrógeno ingerido y todo el nitrógeno excretado fue medido
con estilo verdaderamente orwelliano: los niños eran pesados desnudos
cada mañana, y todo el excremento y el vómito era recogido para
ser analizado. Los investigadores descubrieron que los niños retenían
el nitrógeno y que su crecimiento era "adecuado", así que el experimento
fue declarado un éxito.
Que los niños estuviesen o no realmente saludables con esa dieta
o si podrían permanecer así durante un largo período, es cosa aparte.
Los investigadores observaron que los niños vomitaban "a veces",
por lo general después de terminar de comer; que más de la mitad
sufrían de períodos de diarrea moderada; que algunos tenían infecciones
de las vías respiratorias superiores; y que otros sufrían de sarpullido
y fiebre.
Debe observarse que los investigadores no se atrevieron a usar
productos de soja para ayudar a los niños a recuperarse de la desnutrición,
y que fueron obligados a suplementar la mezcla de soja y azúcar
con nutrientes en su mayoría ausentes de los productos de soja -
notablemente, vitaminas A, D, y B12, hierro, yodo, y zinc.
"Imagínese que usted pudiese cultivar el alimento perfecto. Este
alimento no sólo proporcionaría nutrición costeable, sino que debería
ser delicioso y fácil de preparar de varias maneras. Sería un alimento
saludable, sin grasas saturadas. En realidad, usted estaría cultivando
casi una fuente de la juventud en su patio trasero."
El autor es Dean Houghton, escribiendo para The Furrow 28, una
revista que John Deere publica en 12 idiomas. "Este alimento ideal
ayudaría a evitar, y quizás revertir, algunas de las enfermedades
más temidas en el mundo. Usted podría cultivar este alimento milagroso
en varios tipos de suelos y climas. Su cultivo reforzaría, no agotaría,
la tierra ... este alimento milagroso ya existe. Se llama soja".
Imagínese. Los agricultores han estado imaginando - y plantando
- más soja. Lo que una vez fue un producto agrícola de menor importancia,
listado en el manual del Departamento de Agricultura de los Estados
Unidos (USDA) para el año 1913, no como alimento, sino como producto
industrial, cubre ahora 72 millones de acres de tierras labrantías
estadounidenses. Gran parte de esta cosecha se usará para alimentar
pollos, pavos, cerdos, vacas, y salmones. Otra gran porción será
prensada para producir aceite para margarina, grasa para repostería,
y aderezos para ensaladas.
Los progresos en tecnología hacen posible producir proteína aislada
de soja de lo que una vez se consideró producto de desecho - lascas
de soja sin grasa, de alto contenido proteínico - y luego transformar
algo que se ve y huele horrible en productos que pueden ser consumidos
por seres humanos. Sabores, preservativos, edulcorantes, emulsificantes,
y nutrientes sintéticos han convertido el aislado de proteína de
soja, el patito feo de los procesadores de alimentos, en la Cenicienta
de la Nueva Era.
El nuevo alimento de cuento de hadas ha sido comercializado tanto
por su belleza como por sus virtudes. Desde el principio, los productos
basados en aislados de proteína de soja se vendieron como extensores
y substitutos de la carne - una estrategia que no produjo la requerida
demanda de los consumidores. La industria cambió su técnica.
"La manera más rápida de obtener aceptabilidad de un producto en
la sociedad menos acaudalada", dijo un vocero de la industria, "es
hacer que el producto sea consumido por su propios méritos en una
sociedad más acaudalada". 3 Así que la soja se vende ahora a consumidores
más pudientes, no como alimento barato, de pobres, sino como substancia
milagrosa que evita enfermedades del corazón, así como el cáncer,
ahuyenta los acaloramientos, produce huesos fuertes, y nos mantiene
jóvenes por siempre.
La competencia - la carne, la leche, el queso, la mantequilla,
y los huevos - ha sido debidamente demolida por las correspondientes
instituciones gubernamentales. La soja sirve como la carne y la
leche para una nueva generación de virtuosos vegetarianos.
Esto es especialmente cierto cuando necesita ser reforzada con
la "investigación", pero hay abundancia de fondos disponibles. Todos
los productores de frijol soja pagan un gravamen obligatorio de
entre un medio a uno por ciento del precio del frijol soja en el
mercado. El total - algo así como $80 millones anuales 4 - sostiene
el programa de United Soybean para "reforzar la posición del frijol
soja en el mercado y mantener y expandir los mercados domésticos
y extranjeros para el frijol soja y productos de soja".
Los consejos estatales del frijol soja de Maryland, Nebraska, Delaware,
Arkansas, Virginia, North Dakota, y Michigan proporcionan otros
$2.5 millones para "investigación". 5 Compañías privadas como Archer
Daniels Midland también contribuyen con su parte. ADM gastó $4.7
millones en anuncios en Meet the Press, y $4.3 millones en Face
the Nation en el curso de un año. 6
Las firmas de relaciones públicas ayudan a convertir proyectos
de investigación en artículos de periódico y anuncios, y firmas
de abogados hacen campaña a favor de leyes gubernamentales favorables.
Dinero del Fondo Monetario Internacional financia plantas de procesamiento
de soja en países extranjeros, y políticas de libre comercio mantienen
la abundancia de frijol soja fluyendo hacia destinos en ultramar.
La campaña a favor de la soja ha sido implacable y mundial en su
alcance. La proteína de soja se encuentra ahora en la mayoría de
las marcas de pan que se venden en supermercados. Se está usando
para transformar "la humilde tortilla, el alimento básico mexicano
basado en el maíz, en una 'super tortilla' fortificada con proteína,
que reforzaría la nutrición de los casi 20 millones de mexicanos
que viven en extrema pobreza". 7 La publicidad a favor de un nuevo
pan fabricado por Allied Bakeries, de Gran Bretaña, está dirigida
a las mujeres menopáusicas que buscan alivio de los accesos de calor.
Las ventas alcanzan al cuarto de millón de hogazas por semana. 8
La industria de la soja contrató los servicios de Norman Roberts
Associates, una firma de relaciones públicas, para "poner más productos
de soja en los menús escolares". 9 La USDA respondió con una propuesta
para desechar el límite de 30 por ciento de soja en los almuerzos
escolares. El programa NuMenu permitiría el uso ilimitado de soja
en estos almuerzos. Con la adición de soja a las hamburguesas, los
tacos, y la lasagna, los dietistas pueden rebajar el contenido total
de grasa por debajo del 30 por ciento de las calorías, cumpliendo
así los dictados del gobierno. "Con los artículos alimenticios reforzados
con soja, los estudiantes reciben más nutrientes y menos colesterol
y grasa".
La leche de soja ha declarado las mayores ganancias, que subieron
de $2 millones en 1980 a $300 millones en los Estados Unidos el
año pasado. 10 Los progresos recientes en el procesamiento de la
leche de soja han transformado esta bebida asiática de color gris,
delgada, amarga, que sabe a frijol, en un producto que los consumidores
occidentales aceptan, una bebida que sabe a batido de leche, pero
que no lleva ninguna culpa aparejada.
Los milagros en el procesamiento, buen empaque, publicidad en masa,
y una estrategia de mercadeo que subraya los posibles beneficios
de estos productos para la salud son los responsables del aumento
de las ventas a los grupos de todas las edades. Por ejemplo, los
informes de que la soja ayuda a evitar el cáncer de próstata han
hecho la soja aceptable a hombres de mediana edad. "No es necesario
torcer el brazo de un hombre de entre 55 y 60 años de edad para
que pruebe la leche de soja", dice Mark Messina. Michael Milken,
antiguo financista de bonos descartados, ha ayudado a la industria
a deshacerse de su imagen de "hippie" con esfuerzos bien publicitados
para consumir 40 gramos diarios de proteína de soja.
Norteamérica hoy, mañana el mundo. Las ventas de leche de soja
están aumentando en Canadá, aunque la leche de soja cuesta allí
el doble que la leche de vaca. Están brotando plantas procesadoras
de leche de soja en lugares como Kenya. 11 Hasta China, donde la
soja es realmente un alimento de pobres y cuya población quiere
más carne, no tofú, ha optado por construir fábricas de soja al
estilo occidental, antes que desarrollar pastizales occidentales
para criar animales. 12
El 25 de octubre de 1999, la US Food and Drug Administration [Administración
de Alimentos y Drogas, FDA por sus siglas en inglés] decidió admitir
una declaración a favor de productos "bajos en grasa saturada y
colesterol" que contienen 6.25 gramos de proteína de soja por porción.
Cereales para el desayuno, alimentos horneados, comidas rápidas,
licuados o batidos, y substitutos de carne pueden venderse ahora
con etiquetas que pregonan sus beneficios para la salud del sistema
cardiovascular, con tal de que estos productos contengan una cucharada
colmada de proteína de soja por cada porción de 100 gramos.
La mejor estrategia de mercadeo para un producto que es de por
sí malo para la salud es, por supuesto, una afirmación de que es
bueno para la salud.
"El camino a la aprobación de la FDA", escribe un apólogo de la
soja, "fue largo y exigente, y consistió de una detallada revisión
de datos clínicos humanos recogidos de más de 40 estudios científicos
llevados a cabo en los últimos 20 años. Se averiguó que la proteína
de soja es uno de los raros alimentos con suficiente evidencia científica,
no sólo para calificar para una propuesta de declaración de salud
por parte de la FDA, sino también para en definitiva pasar el riguroso
proceso de aprobación". 29
El "largo y exigente" camino hacia la aprobación de la FDA en realidad
tomó algunos giros inesperados. La inesperada solicitud, presentada
por Protein Technology International [PTI], hacía una declaración
de salud a favor de las isoflavonas, los compuestos semejantes a
estrógeno que se encuentran en abundancia en el frijol soja, basándose
en afirmaciones de que "sólo la proteína de soja que ha sido procesada
de modo que las isoflavonas sean retenidas resultará en una reducción
del colesterol".
En 1998, la FDA tomó la decisión sin precedentes de reescribir
la solicitud de PTI, eliminando cualquier referencia a los fitoestrógenos
y poniendo en su lugar una declaración a favor de la proteína de
soja, una decisión que contradecía directamente el reglamento de
la agencia. La FDA está autorizada para establecer reglas sólo en
relación con substancias presentadas por medio de una solicitud.
El cambio abrupto de dirección se debía sin duda al hecho de que
cierto número de investigadores, incluyendo científicos empleados
por el gobierno de los Estados Unidos, habían presentado documentos
que indicaban que las isoflavonas son tóxicas.
Al principio de 1998, la FDA también recibió el informe final del
gobierno británico sobre los fitoestrógenos. El informe no encontraba
mucha evidencia de beneficio, y advertía de efectos adversos potenciales.
30
Aún con el cambio a aislados de proteína de soja, los burócratas
de la FDA embarcados en el "riguroso proceso de aprobación" se vieron
obligados a ocuparse rápidamente de los efectos del bloqueo de minerales,
inhibidores enzimáticos, bociogenicidad, alteraciones del sistema
endocrino, problemas del sistema reproductor, y mayores reacciones
alérgicas al consumo de productos de soja. 31
Una de las más enérgicas cartas de protesta llegó de los Drs. Dan
Sheehan y Daniel Doerge, investigadores del gobierno en el Centro
Nacional Para la Investigación Toxicológica. 32 Sus ruegos a favor
de etiquetas de advertencia en los envases fueron desestimadas por
considerárselas injustificadas.
"La suficiente evidencia científica" de las propiedades de la soja
para reducir el colesterol fue tomada mayormente de un meta-análisis
en 1995 llevado a cabo por el Dr. James Anderson, patrocinado por
Protein Technologies International y publicado en el New England
Journal of Medicine. 33
Un meta-análisis es una revisión y un resumen de los resultados
de muchos estudios clínicos sobre el mismo tema. El uso de los meta-análisis
para sacar conclusiones generales ha sido criticado severamente
por los miembros de la comunidad científica.
"Los investigadores que reemplazan pruebas más rigurosas con meta-análisis
corren el riesgo de hacer falsas suposiciones y embarcarse en una
contabilidad creativa", dice Sir John Scott, presidente de la Royal
Society of New Zealand. "Lo semejante no está siendo puesto junto
con lo semejante. Varios grupos están poniendo juntos montones pequeños
y grandes de datos". 34
Hay la tentación adicional de que los investigadores, en particular
los que son financiados por compañías como PTI, dejen fuera estudios
que evitarían las conclusiones deseadas. El Dr. Anderson descartó
ocho estudios por varias razones, dejando un resto de veintinueve.
El informe publicado indicaba que los individuos con niveles de
colesterol superiores a 250 mg/dl experimentarían una "significativa"
reducción de entre 7 y 20 por ciento en los niveles de colesterol
sérico si reemplazaban la proteína animal con proteína de soja.
La reducción de colesterol fue insignificante en los individuos
cuyo colesterol era inferior a 250 mg/dl.
En otras palabras, para la mayoría de nosotros, si renunciamos
a los bistés y en su lugar comemos hamburguesas vegetales no reduciremos
los niveles de colesterol en la sangre. La declaración de salud
que la FDA aprobó "después de una detallada revisión de datos clínicos
de seres humanos" no informa al consumidor estos importantes detalles.
La investigación que enlaza la soja con los efectos positivos sobre
los niveles de colesterol es "increíblemente inmadura", dijo Ronald
M. Krauss, MD, director del Molecular Medical Research Program [Programa
de Investigación de Medicina Molecular], y del Lawrence Berkeley
National Laboratory [Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley]. 35
Podría haber añadido que los estudios según los cuales los niveles
de colesterol fueron reducidos por medio de dietas o drogas han
resultado consistentemente en un número de muertes en los grupos
en tratamiento mayor que en los grupos de control - muertes causadas
por ataques, cáncer, desórdenes intestinales, accidentes, y suicidios.
36
Las medidas para reducir el colesterol en los Estados Unidos han
estimulado una industria para la reducción del colesterol por valor
de $60 mil millones anuales, pero no nos han salvado de la destrucción
causada por las enfermedades del corazón.
Traducción de Román
Quirós M.
Segunda parte
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